Madurando el desespero con sangre y odio

Por: Félix Manzur Jattin
Venezuela es el mayor exportador de parias o miserables del planeta. La situación de ingobernabilidad, que no es de izquierda ni de derecha, sino una melcocha de chamboneo y retazos sin ideologías, con populismo ramplón exento de planificación ni marco lógico económico.
La hermana república, destrozada por los chafarotes que se aprovecharon de la incapacidad de los gobernantes, se han tomado los mayores poderes de estado y hacen de Maduro una marioneta.
87 por ciento de pobres, inflación de 1.340.000 por ciento, la mayor devaluación del orbe; aparato productivo desmantelado con la infausta orden: expropien, expropien, expropien, del chafarote difunto, miserabilizó la empresa privada y la redujo a la más mínima expresión productiva.
Al no existir la empresa privada sólida, no hay impuestos sólidos, el empleo colapsa y la diáspora es el parto miserable del gobierno fracasado.
Maestros con sueldos de miseria que no llegan a 10 dólares, pero que la flamante consigna de Fecode es hacer marchas a favor del fallido gobierno tiránico y se olvida de millones de docentes que no hacen paros por estar siendo espiados, vapuleados y perseguidos por el paramilitarismo de estado que son los sanguinarios colectivos.
El desespero popular es timorato por la persecución implacable del brazo para armado del estado.
La mitad de los ministerios, petróleos y minerías, manejados por los cachuchones ante la genuflexa y humillante entrega de Maduro para medio sostenerse en el poder.
Ataca al imperialismo Yanky, pero da su diaria cuota de abyección ante Cubanos, Rusos, Chinos, Iraníes, Turcos, que son los dueños de la logística bélica, los sectores minero, energéticos, del subsuelo ante la enorme bicoca que les debe el quebrado gobierno de más de 100 mil millones de dólares.
Se inclinan ante el imperialismo militar y económico de Asiáticos y Rusos y de manera falsaria ataca a otro imperialismo occidental.
Ahora pretende fabricar belicismo misilístico y aéreo en la frontera Colombiana, como elemento distractivo ante millones de estómagos vacios y miserables que deambulan por donde sus vecinos, como parias exportados por el fallido y nefasto socialismo, comunismo lamentable, empobrecedor y lastimoso. La bravuconada del bélico gorilato Venezolano, podría desencadenar pavorosa conflagración que no queremos; es el bramido desesperado del caos que han desencadenado, por la desfachatez de mantener un régimen putrefacto y famélico.