En Córdoba transforman la cáscara del coco en fibras, sustratos y artesanías para jardinería

Lo que para muchos se puede considerar como desechos o basuras, para Carlos Alberto García Restrepo, representó una oportunidad de negocios amigable con el medio ambiente, y sustento para varias familias, mediante la transformación de la cáscara del coco, un producto que abunda en el departamento de Córdoba.

“Nosotros transformamos la basura orgánica del coco, o sea el capacho en el que viene naturalmente, luego de ser sacada la fruta ese capacho nosotros los recogemos en las fincas y lo traemos acá, le hacemos un proceso para extraerle el sustrato, o sea el suelo que nos sirve para cultivos y las fibras naturales que deja ese material, con esas fibras naturales se ayuda hacer biomantos, artesanías, y se hacen infinidades de cosas como tapizados para vehículos e inclusive colchones”, dijo Carlos Alberto García Restrepo, propietario de Fibras y Sustrato del Caribe

Cuenta que la idea de crear el negocio verde nació hace varios años, debido a que en su familia la mayoría trabaja en el área de los viveros y de la necesidad de aprovechar la materia prima presente en la región y contribuir al cuidado del medio ambiente.

“Uno de mis familiares vio que en Venezuela hacían con la fibra de coco la canasta para sembrar las plantas, entonces ahí nació la idea, se montó la empresa y aprendimos que no solamente eran los productos artesanales sino también la fibra, el sustrato y de allí seguimos con un estudio que duró dos años en el que aprendimos sobre los procesos que se deben de seguir para que este producto sea óptimo para la agricultura, generando un desarrollo ambiental amigable porque es natural, biodegradable y es un producto que permanecerá mientras las más plantas de coco existan”, agregó.

La planta está ubicada en el corregimiento Mateo Gómez del municipio de Cereté, Córdoba y a diario transforman estas cáscaras con unas máquinas especializadas para extraer el sustrato y la fibra, se separan y se deja secar para prensar y la obtención de productos como fibra, sustrato, artesanías, insumos para jardinería, entre otros.

“El sustrato que producimos se utiliza para cultivos y tiene unas cualidades muy buenas debido a que tiene una capacidad de retener entre siete y nueve veces su tamaño en agua, lo que le permite al cultivador menos riego, bajándole costos y de manera natural el producto lo va entregando la raíz”, argumentó García.

Fibras y Sustratos del Caribe, es una empresa que hace parte de los negocios verdes que impulsa la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge, CVS, a través del convenio con la Fundación Flora y Fauna.

“La CVS nos ha apoyado en cuanto a que ellos han venido con asesoría para que nosotros mejoremos nuestros procesos, también hemos recibido un kit administrativo y el mejoramiento del procesamiento de las aguas con un tanque de seis mil litros”, resaltó.

Con este negocio verde se generan veintidós empleos en temporada alta de producción, contribuyendo al desarrollo económico de las familias cordobesas.

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