“Luis Carlos quería matar a mi hijo y desaparecer su cuerpo para no pagarle”: Padre de joven asesinado en Necoclí

Siguen sin respuestas todas las preguntas que la familia Baquero Garzón tienen sobre el vil asesinato de Flavio Alejandro Baquero Garzón, joven de 33 años que fue linchado en Necoclí, luego de que el –supuesto- comerciante de Montería, Luis Carlos Portillo Páez, lo acusara ante la comunidad de ser “un venezolano que intentaba robarlo”.

Chicanoticias conversó con el padre de la víctima, natural Tunja (Boyacá), y aseguró que “Luis Carlos quería matar a su hijo y desaparecer su cadáver para no pagarle la plata que le debía por la compra de un carro”.

Sostuvo que hasta la fecha ni la Fiscalía, ni la Sijín, ni el CTI le han informado nada sobre la investigación y espera que esta se extienda hacia aquellas personas que participaron en el linchamiento que acabó con la vida de un “hombre de bien, un hombre trabajador”.

“Demandaré a las personas que participaron en la muerte de mi hijo, esas que grabaron los videos, allí se ven sus caras”, expresó en medio del dolor que le produce haber enterrado a su hijo.

Recalcó que espera que la Fiscalía actúe y castigue a quienes “descargaron todo su odio y su xenofobia en contra de mi hijo”.

“Este hombre (Luis Carlos) se bajó gritando del carro que ese venezolano iba atracarlo y de inmediato esa gente lo agarró y lo mató”, explicó.

Aunque los hechos siguen siendo difusos, este padre tiene claro que el arma que mató a la estudiante de enfermería le pertenecía a Luis Carlos, “porque su hijo nunca usó armas, y menos tenía alguna”.

“Ellos no se imaginan como destruyeron nuestras vidas. Nos destruyeron completamente, destruyeron nuestro hogar nuestro núcleo familiar”, manifestó Baquero.

Finalmente, sostuvo que crio a sus tres hijos llenos de amor, con buenos valores y temor a Dios y ver que le hayan arrebatado uno por las mentiras de uno y el odio de otros, es lo peor que les ha podido pasar como padres: “Uno ve esas historias de linchamiento en las noticias y piensa lo duro que debe ser para los padres, pero hay que vivirlo para saber que es un dolor tan inmenso que no se puede explicar”, señaló.