“Mis padres le entregaron su hijo a la patria y ahora se lo devolverán en un cajón”: hermana del intendente Edwin Blanco

La única hermana del intendente Edwin Guillermo Blanco Báez, el único policía que murió durante el operativo que permitió la captura del  temido jefe del Clan del Golfo, alias Otoniel, viajó este sábado durante más de ocho horas para recorrer los 387 kilómetros que separan a Bogotá de Güicán de la Sierra, en Boyacá, donde serán entregados los restos del héroe que dio su vida por lograr la captura.

“Mis padres, con esfuerzo, le entregaron su hijo a la patria y ahora se lo van a devolver en un cajón”, dijo la mujer que confiesa que sintió un sinsabor cuando el presidente de la República, Iván Duque, manifestó que este sábado era un día para celebrar, por la captura de uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo. “Al decir eso no pensó que para nuestra familia es el día más amargo de nuestras vidas. Murió un ser maravilloso”.

En Boyacá, junto al Nevado del Cocuy, están sus padres, don Guillermo Blanco y la señora Lucía Báez, junto a un altar que armaron con fotografías del uniformado y con una vela encendida a la Morenita de Güicán, la virgen patrona religiosa del municipio. “Solo pido justicia, investigación a fondo y que esta muerte no quede impune”, dice la señora con el poco aliento que le queda, tras llorar por horas la partida de su único hijo varón.

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