Familiares de los presidentes de Senado y Cámara tienen líos judiciales

Los recién nombrados presidentes de Senado y Cámara, Juan Diego Gómez Jiménez (conservador antioqueño de 45 años) y Jennifer Kristin Arias Falla (llanera del Centro Democrático), respectivamente, desde ya encaran agudas polémicas, debido a los líos judiciales de algunos de sus familiares.

En el caso de la nueva presidenta de la Cámara, la representante Arias, según una investigación de la Fundación Pares, tiene uno de sus familiares condenados por narcotráfico en Estados Unidos.

Se trata de su hermano Andrés Eduardo Arias, quien aceptó cargos por tráfico de drogas en 2008.

Andrés Eduardo Arias habría caído por una trampa que le tendió un agente infiltrado de la DEA.

La investigación también habla de su padre, Luis Eduardo Arias Castellanos, quien fue condenado por homicidio el 21 de enero de 1993. La condena fue de 40 meses por el asesinato con arma de fuego de un hombre en la ciudad de Villavicencio.

En el caso del senador Juan Diego Gómez se referencia que su padre fue condenado a ocho años de prisión por fraude procesal, falso testimonio y obtención de documento público falso por supuestamente haberse apropiado de un predio de 33 mil metros en Bello, Antioquia.

Así lo señala un informe de la llamada Liga contra el silencio, apoyado por Voragine: “el padre del senador, Orlando de Jesús Gómez Botero, alias la Ballena, fue condenado en 2012 a ocho años por la Corte Suprema de Justicia, por apropiarse ilegalmente de tierras en Niquía, también en Bello. Gómez Botero murió en 2013 en la cárcel”.

Ambas elecciones han sido criticadas por sectores alternativos, que consideran que esto contribuye a afectar aún más la mala imagen del Congreso.