La Organización Mundial de la Sulud advierte “Porque se coloquen las vacunas, no significa cero coronavirus”

Neal Browning receives a shot in the first-stage safety study clinical trial of a potential vaccine for the COVID-19 coronavirus, Monday, March 16, 2020, at the Kaiser Permanente Washington Health Research Institute in Seattle. Browning is the second patient to receive the shot in the study. (AP Photo/Ted S. Warren)

Esta vez la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamado a que la distribución de las vacunas contra el covid-19 no eliminará por si sola la pandemia.

Sin embargo, con una rapidez inédita en la historia de la medicina, varias vacunas están a punto de ver la luz un año después de la detección de los primeros casos de covid-19, sin embargo, la OMS afirmó este viernes que “las vacunas no significan cero covid. Vacunas y [campañas de] vacunación no resolverán por si solas el problema”, explicó el director de Emergencias de la OMS, Michael Ryan.

También anadió que no todo el mundo tendrá acceso a las vacunas a principios del año que viene.

Uno de los paises primeros en aprobar su uso fue Reino Unido, el cual se convirtió este el miércoles en el primer país occidental en aprobar la aplicación de la misma contra la pandemia.

Tedros Adhanom Ghebreyesus,Director de la OMS explicó que el progreso vivido este año en el campo de las vacunas “nos da aliento a todos, podemos empezar a ver luz al final del túnel”.

“Pero la OMS está preocupada ante la creciente percepción de que la pandemia se acabó”, advirtió.

“La verdad es que en estos momentos, muchos países están sufriendo una alta transmisión del virus, lo que pone enorme presión en hospitales, cuidados intensivos y trabajadores sanitarios”, añadió.

El mundo llegó a los 65 millones de contagios registrados este viernes, el coronavirus, que se originó oficialmente en China hace casi un año, ha matado a más de 1,5 millones de personas.

Y aunque persisten interrogantes científicos, ello es el resultado de investigaciones llevadas a cabo a una velocidad inédita:

Todo se aceleró en noviembre con los primeros anuncios de fabricantes sobre la eficacia de sus productos. Reino Unido anunció que la vacuna, que cumple “estrictas normas de seguridad, calidad y eficacia”, estará disponible a partir de la próxima semana en un país que ya contabiliza 59.000 muertes confirmadas por covid-19.

Por su lado la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) anunció que celebrará una reunión extraordinaria el 29 de diciembre “a más tardar” para decidir si da su visto bueno a la vacuna de Pfizer y BioNtech y también evaluará de aquí al 12 de enero la solicitud de Moderna para la suya.

Y si la agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), que está estudiando las dos vacunas, las considera seguras y eficaces, podrían empezar a suministrarse a millones de estadounidenses a mediados de diciembre.

Este calendario coincide con los planes de España, Italia y Francia, así como de varios países de América Latina.

México por ejemplo podría recibir en diciembre las primeras vacunas de Pfizer/BioNTech y Argentina planea iniciar en enero la inoculación.

Perú, por su parte, prevé vacunar a 24,5 millones de adultos antes de abril.

Estos plazos fueron posibles gracias a la aceleración de los procedimientos de investigación y evaluación, apoyados por financiamientos colosales, que redujeron de diez años a uno el tiempo medio de desarrollo y comercialización.

“En un primer momento, la cantidad de vacunas será limitada y se dará prioridad al personal médico, los ancianos y otros grupos de riesgo”, recordó el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El acceso de los países pobres, que no tienen los mismos recursos financieros ni logísticos que los ricos, puede resultar un problema sobre todo en los primeros meses.

En un intento de garantizar una distribución equitativa, la OMS creó la iniciativa Covax, que reúne a gobiernos, científicos, a la sociedad civil y el sector privado para suministrar dosis a países pobres.

Es imposible saber cuál de las vacunas anunciadas hasta ahora es mejor. Desde el 9 de noviembre, cuatro fabricantes anunciaron que su vacuna es eficaz: Pfizer/BioNTech, Moderna, la alianza británica AstraZeneca/Universidad de Oxford y los rusos del Instituto de Estado Gamaleya.

Todos los resultados se basan en la última etapa de los ensayos clínicos con decenas de miles de voluntarios.

Se publicaron cuando se alcanzó un número determinado de enfermos de covid-19: 95 en el caso de la estadounidense Moderna, 170 para la alianza estadounidense-alemana Pfizer/BioNTech, 131 para el proyecto europeo AstraZeneca/Oxford y solo 39 para el ruso Gamaleya.

Pfizer/BioNTech anunciaron una eficacia de 95%, entre 170 enfermos: ocho pertenecían al grupo vacunado y 162 al grupo placebo. Casi lo mismo para Moderna, con 94,5% de eficacia. La vacuna rusa Sputnik V se eleva a 91,4%.

AstraZeneca y Oxford anunciaron una eficacia media de 70%, según dos protocolos diferentes. Fue de 90% entre los voluntarios que primero recibieron media dosis y un mes más tarde, una dosis completa. Bajó a 62% entre el grupo que se vacunó directamente con dos dosis completas.

Pero la eficacia no lo es todo: por ejemplo la vacuna de AstraZeneca es la más barata (unos 3 dólares la dosis), mientras que las de Moderna y Pfizer/BioNTech tienen el inconveniente de que deben conservarse a baja temperatura (20º C bajo cero la primera, 70 ºC bajo cero la segunda).

Una de las cuestiones más importantes es durante cuánto tiempo protegen estas vacunas, puesto que los resultados se basan en datos recuperados entre una y dos semanas después de la última inyección.

También se desconoce si las vacunas son igualmente eficaces para los grupos de riesgo, como los ancianos.

Otra cuestión pendiente es determinar si la vacuna impide transmitir el virus, además de reducir la gravedad de la enfermedad entre los vacunados, lo cual sería determinante para frenar la pandemia.

Finalmente, si bien los ensayos no revelaron ningún efecto secundario considerable, es necesario un seguimiento para asegurarse de que “no se producen efectos indeseables excepcionales”, según la doctora Penny Ward, del King’s College de Londres.

¿Cuántos proyectos en curso?

Contando los cuatro más avanzados, 11 están en la última fase de desarrollo, según los datos de la OMS del 12 de noviembre. Entre ellos están los de las empresas chinas Sinovac, CanSino y Sinopharm.

En total 48 proyectos de vacuna en el mundo son objeto de ensayos clínicos en humanos.

La OMS contabiliza por otro lado 164 proyectos de vacunas en fase preclínica.

Por un lado, se trabaja con productos clásicos, que emplean un virus desactivados, como las de Sinovac y Sinopharm.

También están las “subunitarias”, a base de proteínas, que activan una respuesta inmunitaria.

Otras vacunas, llamadas de vector viral, son más innovadoras: se transforma y adapta otro virus, como en los casos de la Universidad de Oxford y de Rusia, que emplean adenovirus.

En cambio Moderna y BioNTech/Pfizer desarrollan vacunas de “ARN mensajero”, unos productos innovadores que utilizan fragmentos de material genético modificado para ordenar a las células los tipos de proteínas que deben producir para combatir el SARS-CoV-2.

NoticiasRCN.com

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