Ingrid Betancourt aseguró estar muy activa en la JEP

Ingrid Betancourt no olvida, sus heridas las mantiene abiertas en el cuerpo y en el alma. En la escritura y sobre todo en la lectura ha encontrado una vía de escape a esas cosas que no olvida y que cuando le vienen a la mente la aturden “como si le dieran con un bate en la cabeza”.

En la charla “Leer y escribir para ser libres”, conversó con Carlos Marín, como parte de las actividades que se desarrollan en la V Edición de la Feria Un Río de Libros que se desarrolla en Montería.

Betancourt inició su conversatorio narrando lo que ha sido su vida en pandemia: “Me he enfocado en el tema de la palabra, qué decir, que no decir, que las palabras sean un campo florido, de buenas energías y que ese espacio en el que vivimos sea un espacio de buena convivencia”.

Recordó que la última vez que estuvo en Montería fue para hablar a favor de Piedad Córdoba, quien en ese momento estaba secuestrada por los hermanos Castaños: “Ese momento lo recuerdo mucho porque particularmente fue difícil y cuando fui secuestrada pensé mucho en eso”.

Reflexionó sobre la necesidad que tienen los colombianos de construir la Colombia que desean, y de ir saliendo de esa violencia que la ha consumido durante años.

La politóloga refirió lo agradecida que se siente de que el secuestro se haya dado en la selva y no en un garaje: “Todos los días que estuve secuestrada observaba cada espacio. Con la guerrilla tuve muchos problemas de orden ecológico, me tocaron algunos comandantes que tenían un profundo irrespeto de la vida y mataban animales de manera irracional, era sólo por placer”.

No obstante, y a pesar de haber vivido el horror del secuestro por más de 6 años, Betancourt le apuesta a un cambio social, necesario para que los niños colombianos que habiten este planeta en 100 años tengan un mejor lugar donde vivir.

“Tenemos que alimentar con reflexión y evitar que lo que nos sucedió se repita. Alimentar de sed de comprensión y por eso  he estado muy activa en la JEP”, precisó.

En relación con el proceso de paz, resaltó que le han enviado  los testimonios de las personas que la secuestraron y son testimonios que le han hecho daño; “me han ofendido, me han indignado.

Dijo que su deber es tratar de crear una reflexión que les permita a la JEP ir al hondo del problema sin dejar que se salgan de la tangente

“Necesitamos que ellos (guerrilla) nos hablen desde el post conflicto, ya siendo ciudadanos de derecho en Colombia”, acotó.

Instó a los niños de Colombia a creer en sus sueños, a preservarlos, y alimentaros. “Colombia será lo que nosotros queramos que sea. Es nuestro regalo de amor hacía Colombia. Los niños de Colombia son el amor y el futuro, nunca pierdan los ideales y las esperanzas”.

Participa en los comentarios

About the Author

Chica Noticias
Noticias de Montería y Cordoba