Se fue Dr Zapateiro, gobernador en la época de los políticos serios

Uno podría decir que era tanta la admiración de Julio César Zapatero Rodríguez por Belisario Betancourt Cuartas, que una semana después del fallecimiento del ex presidente colombiano, su entonces gobernador en Córdoba le siguió los pasos.

Con más de 90 años bien vividos, Julio César Zapateiro Rodríguez, uno de los últimos gobernadores honestos de este departamento partió al cielo.

Al preguntar por él, sólo se escuchan elogios de su paso por la gobernación de Córdoba durante los años 1982 a 1984, cuando el entonces Presidente Betancourt lo designó gobernador del departamento.

Mis recuerdos de él se remiten a aquel hombre de guayabera blanca o gris, que veía ingresando o saliendo de su consultorio en la carrera segunda entre calles 27 y 28.

Creo que era el hombre más informado en esos momentos en que yo iniciaba el periodismo, años 90s. Buen lector de la prensa nacional y de los mejores libros.

Era un fuente obligada para consultar sobre la política de Córdoba y sobre todo de la labor del Partido Conservador en el departamento. Aunque amaba y defendía su partido azul era el mejor amigo de los líderes rojos de aquellos tiempos.

Todos lo respetaban. Respeto que se ganó por su carisma, por ser un hombre de palabra, por no aceptar “torcidos”, cuando manejó los dineros públicos, por defender a los trabajadores, por su honestidad, pero sobre todo por ser de los mejores médicos de la comarca.

Su fama de médico recorrió toda la comarca y era tan querido que nuestros abuelos o padres, además de pagar la consulta, le arrimaban gallinas, pavos, huevos criollos y bloques de queso que le traían al consultorio para agradecerle por la cura.

Paz en la tumba del “Gran Zapa”, como le decían sus amigos cercanos y fortaleza para sus hijos en estos momentos de su partida. Que el ejemplo de Julio César Zapateiro Rodríguez sea emulado por las nuevas generaciones de políticos y médicos para tener un Córdoba mejor.

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