Lilianita recuerda a Diomedes Díaz con infinito amor

Betsy Liliana Díaz, la hija de Diomedes Díaz, abrió su corazón este 22 de diciembre cuando su padre cumplió 5 años de muerto y decidió recordarlo con una sentida narración a través de www.contadoresdehistorias.com.co

Un 22 de diciembre como hoy, hace cinco años, estaba sentada en la terraza de la casa de mi abuela y allí recibí la noticia. Tenía 16 años de edad, estaba en plena adolescencia y aún estaba estudiando.

Yo no lo podía creer, no podía creer la noticia, había quedado con mi papá en vernos y disfrutar la navidad juntos, en familia. Ya teníamos todo planeado para irnos a Cartagena.

La gente me comenzó a mandar mensajes de condolencias por mi teléfono, sin embargo no lo podía creer. Pensaba que era una de las tantas noticias falsas que salían sobre la muerte de mi papá.

Pero decidí llamar a José Zequeda, que era su mánager y estaba en Valledupar, hablé con su esposa y luego de varios minutos me devuelven la llamada desde Valledupar y me confirmaron la noticia. A mí, ese día se me cayó el mundo. Yo pienso que el papá es una figura que nadie podrá reemplazar, es un respaldo que uno tiene como hija.

Ese día cogimos carretera como a las 3 de la mañana para Valledupar, llegamos a Medicina Legal, yo lo vi, estaba irreconocible, para mi ese no era mi papá, era sólo un cuerpo y estaba claro que su alma ya no estaba ahí, no estaba ahí porque él era una persona que donde llegaba irradiaba y todo el mundo tenía que ver con él; estaba su cuerpo descansando ahí, yo le di un beso y cerraron el cajón, lo velaron 3 días en cámara ardiente, fue una conexión que sintieron los fanáticos con él.

Fue muy difícil para mí entender y aceptar que muchas personas iban a pasar por el frente del cajón a gritarle, a llorarle, diciéndole todo lo que sentían por él y de pronto no tener esa intimidad, pero igual entendí que mi papá nunca fue de nosotros, siempre fue del pueblo y de todo el mundo.

Ese fue mi último 24 de diciembre con él, yo pasé mi 24; el cajón y yo. No lloré, sentía que estaba en un shock emocional que no me permitía creer que mi papá se había muerto. Yo decía: esto no es verdad, yo vine a entender y a reconocer que mi papá se había muerto días después, meses después.

Nadie tiene ni idea la crisis existencial que yo viví por meses. Lo que yo no lloré el día de su muerte, lo lloré después. Porque sinceramente nadie conoce el dolor que uno siente cuando un papá se muere o lo especial que era para mí.

Yo no lo podía creer y sinceramente mucha gente fue al velorio a fantochar, a farandulear, esa fue la verdad. Mucha gente fue para que lo vieran en el entierro de Diomedes. Pero a mí no se me estaba muriendo Diomedes Díaz, a mí se me estaba muriendo mi papá.

Fue un momento muy duro en mi vida, pienso que marcó mi vida, dure muchos meses y no superé a mi papá en el primer año de muerte.

Hoy cuando mi papá cumple 5 años de muerto y cada cumpleaños, cada día de la Virgen del Carmen, cada fecha, son días en que las emisoras, redes sociales, periódicos, revistas y todo lo que tenga que ver con prensa, el foco es Diomedes Díaz y he aprendido a vivir con eso, he aprendido que en cada fecha especial la gente lo recuerde.

El 22 de diciembre de 2013, es un día que marco mi vida, ya lo he logrado superar con la frente en alto y sé que para mi familia, para la familia Díaz, para mis hermanos, nos duele muchísimo aún.

Todas las canciones de mi papá me gustan, pero el último Cd que sacó no lo escucho, no me gusta escucharlo porque me traen recuerdos muy duros, especialmente cuando recuerdo algo que mi hermano me contó días después de su muerte.

Él se lo dijo a mi hermano Fredy José. Le dijo: hijo el 22 habrá una caravana inmensa, va a venir gente de todas partes y todo el mundo creía que estaba hablando de la caravana por el lanzamiento de su último trabajo discográfico y el 22 murió mi papá y el 26 fue la caravana, ese día hubo una caravana para enterrar a mi papá. Fueron más de tres horas de recorrido.

Hoy recuerdo con mucho más amor, la canción ‘Hija’ que interpretó mi papá para mí. Él no a compuso pero cuando conoció esa canción se sintió identificado conmigo y lo digo con mucho orgullo, me la hizo a mí.

Es una canción que llega muchísimo y me saca las lágrimas,creo que me dicen reina porque la canción habla de una reina. Ustedes no se imaginan la cantidad de gente que me escribe para hablarme de esta canción y de cuantas veces sus padres se la han dedicado.

Hoy cuando se cumplen 5 años de la muerte de mi padre,siento orgullo, es un honor para mí, ser su hija. Es un honor ser hija de un hombre que le dio mucho al folclor y quiero que lo recuerden como un ídolo.

El día que yo tenga un hijo, quiero que se sienta orgulloso de quién fue su abuelo, que tenga idea de dónde viene y eso se lo digo a mi pareja. Yo le digo: Evelio, quiero que mi hijo cuando tenga dos años o cuando esté más grande y escuche una canción de mi papá en una tienda, él diga: ¡ese es mi abuelo!

Recuerden a mi padre con alegría, como él era. Él era una persona que dejó de vivir su vida para vivir para ustedes, sus seguidores. Esa es la verdad, mi papá murió de 56 años pero en realidad en su vida, en su cuerpo, en su estado físico parecía que tuviera como 100 años y la mitad de su vida o quizá toda su vida se la pasó en una tarima complaciendo a toda su gente.

Cualquier canción de Diomedes Díaz, lleva un mensaje. Entonces Diomedes es una pasión que debemos tener en el corazón.

Con mucho gusto.

Betsy Liliana Díaz.
Tomado: Contadores de Historias.

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