“Cuatro meses sin agua”: comunidad de La Montañita, en Cereté, exige soluciones urgentes
La paciencia se agotó en la vereda La Montañita, sector Martínez, zona rural de Cereté. Cerca de 280 familias denuncian que llevan varios meses sin recibir agua potable, una situación que las ha obligado a buscar alternativas para cocinar, asearse y cubrir sus necesidades básicas. Ante la falta de soluciones, la comunidad decidió llevar su reclamo hasta la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, solicitando una intervención urgente frente a la empresa Aqualia.
“Tenemos cuatro meses sin agua y la respuesta es que no saben cuándo va a llegar”, denunció Robinson López Pérez, vocero de la comunidad y policía en uso de buen retiro. Según el líder, los habitantes han acudido a reuniones con la Alcaldía de Cereté, la Personería, la Defensoría del Pueblo y otras entidades, pero el problema continúa. López aseguró que algunas familias deben recurrir a pozos y fuentes alternativas de agua, situación que genera preocupación por la salud de niños y adultos.
La denuncia ya quedó radicada oficialmente. Este viernes 30 de octubre de 2026, la Veeduría Ciudadana VEESFUPUC presentó una queja comunitaria ante la Superintendencia, solicitando actuaciones prioritarias para establecer las causas de la interrupción del suministro. La entidad confirmó la recepción del documento mediante el radicado 20265295021482, lo que representa un nuevo paso en la búsqueda de respuestas para las familias afectadas.
En el documento, la veeduría solicita que se requiera a Aqualia y a las autoridades municipales para explicar qué está ocurriendo con el servicio y cuáles serán las soluciones. También pide el envío provisional de carrotanques con agua potable, una visita de inspección a la vereda y la verificación de posibles incumplimientos. López, además, denunció dificultades para comunicarse con funcionarios de la empresa y cuestionó que una reunión acordada para revisar la problemática no se hubiera realizado.
“Esto es violencia contra la comunidad, contra la salud y contra nuestros derechos”, expresó el vocero, quien también hizo un llamado a la administración municipal y a los concejales para que atiendan las necesidades de las zonas rurales. Mientras las autoridades estudian la queja, 280 familias siguen esperando algo tan básico como abrir una llave y encontrar agua. La radicación confirma que la denuncia fue recibida, pero todavía no representa una solución ni una decisión de fondo. Por ahora, la comunidad exige respuestas concretas y una fecha para el restablecimiento del servicio.